¿Conoces al sauce llorón?
Es un árbol que tiene hojas en forma de lágrimas. Ofrece una imagen
melancólica, por ello lo llaman “llorón” y es el preferido de
los poetas cuando están tristes.
Les voy a contar la
historia de una joven poeta a quien le gustaba pasear por la ciudad
recitando sus poemas, pero la gente no la escuchaba y nadie le daba
dinero para recompensar su talento. Nuestra poeta estaba muy triste,
tan triste que hacia llorar a todo mundo. Siempre andaba vestida de
negro; sus largos cabellos oscuros enmarcaban su rostro pálido y
desencajado. Su sola presencia parecía helar la atmosfera y los
niños le tenían mucho miedo. Todas las noches se iba a la orilla
del rio y se sentaba a componer sus poemas bajo un sauce, pero el
follaje melancólico solo le contaba historias tristes.
Una noche, sentada en el
lugar de costumbre, bajo el sauce, se sentía profundamente triste.
Estaba tan triste que se olvidó de escribir poemas. Entonces el
sauce se compadeció de ella. “Después de todo, pensó el árbol,
viene a buscarme para que le inspiración; me siento un poco
responsable por lo que le pasa. Quisiera ayudarla. ¿Pero cómo?”
En ese momento un gorrión
llego a posarse en unas de sus ramas.
--¡yo
sé cómo puedes ayudar a tu amiga la poeta!, dijo el pájaro
--¿Cómo?,
pregunto el sauce.
--Mira,
como tú le das la inspiración, sugiérele ideas divertidas, en
lugar de transmitirles tristes pensamientos.
--¿No
sabes que soy un sauce llorón? No puedo ser de otro modo.
--¡Sí!
¡Si puedes!, respondió el gorrión. Basta con querer. La naturaleza
te dio un aspecto melancólico, pero tu voluntad puede cambiar eso.
Olvida que eres un sauce llorón. Esta vez, serás un sauce risueño.
--¡Me
gustaría probar!, exclamo el sauce.
Entonces
el gorrión se puso a contarle al sauce las historias que había
escuchado durante sus viajes a la ciudad. Porque el gorrión sabía
muchas cosas, y sus historias eran tan divertidas que el sauce no
podía dejar de reír. Sus hojas en formas de lágrimas se
estremecieron asustadas… ¡Claro! ¡No sabían reír! Sin embargo
pronto fueron conquista
das por la simpatía del gorrión y
compartieron con ella su buen humor. El viento jugaba con el follaje
del sauce, hizo brotar una alegre música que acaricio el alegre oído
del poeta. La pobre no entendía nada. El sauce, que era un árbol
triste, ahora le enviaba una música alegre y divertida.
Tomo su
lápiz y empezó a escribir sobre el papel versos muy alegres.
Mientras escribía con entusiasmo, una sonrisa tímida asomo a sus
labios. La desesperación se había alejado de ella. La poeta
escribió durante horas y horas sentado bajo el sauce. Cuando llego
la noche encontró al gorrión dormido entre el follaje y la poeta
descansando dulcemente, con su cabeza apoyada en el tronco del sauce.
A la
mañana siguiente, un sol radiante despertó a la naturaleza. El
gorrión voló a la ciudad para buscar comida. El sauce estaba
silencioso, pero sorprendido por no ser ya tan llorón.
Un rayo
de sol interrumpió el sueño del poeta que se puso en camino muy
contento para ir a declamar sus nuevos poemas.
Al
escucharla, la gente no podía creer lo que oía. Esta vez, la poeta,
sonriente y feliz, contaba historias muy bellas. Todos se detenían a
escucharla. En la plaza del mercado, las frutas y legumbres se
apretujaban en las carretas de los comerciantes para verla mejor y
las flores se abrían ante la alegre música de sus palabras.
La
poeta llevaba alegría a la plaza. La gente, sonriente, se preguntaba
de donde podía venirle la inspiración. Pero no lo supieron nunca.
A
partir de entonces, la poeta iba todas las noches a buscar su
inspiración bajo las ramas del sauce, allí donde un gorrión
contaba historias graciosas que solo la poeta y el árbol podían
escuchar.
GUILLERMINA VALENTE RAMIREZ.
GUILLERMINA VALENTE RAMIREZ.
un poco de mi vida n.n, esta muy bonita la historia
ResponderEliminarlo escribi cuando alguien llego a mi vida, es algo que jamas olvidare.
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