domingo, 8 de diciembre de 2013
Nuestros cuerpos rozaban piel con piel, los aromas se unían y su aliento lo sentía tan cerca que casi respiraba yo por él.
El sonido de su respiración en mi oreja y sus grandes brazos cubriendo todas mis caderas, pareciera que podíamos fundirnos ahí mismo...
Y así fue cuando le dije que era libre.
ÁMAME, ELÍGEME.
Yo no soy quien lo encontré a él, somos dos los perdidos, escribí poesía en cada centímetro de su piel, lamí cada poro y le susurré que le amaba cada centímetro de su piel, no había más, no existía nada más, nada importaba, él respiraba el perfume de mi piel y yo sólo sentía sus labios en mi cuello mordiéndome.
Aveces la locura encuentra los motivos para enamorarse que encuentra a un ser que tiene a su lado en el cual se confía para juntarse.
GUILLERMINA VALENTE RAMIREZ.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

romanticamente sublime
ResponderEliminarps algo ejjeje
ResponderEliminar